No se si es la mejor o la genuina... pero la unica vez que ame fue a primer oido. Le conoci de forma burda, un dia hace años , en verano, aburrida de estudiar para examenes de repeticion, me meti en una pagina a ver que se tejia alla afuera... lei de todo!... desde cyber propuestas de lo mas pateticas que eran automaticamente cerradas por mi paqueteria bien formada por las monjas italianas con que creci... hasta poetas imporvisados... hubo un en especial que cautivo mi furia... un sujeto matematico arrogante que pretendia enseñarme de mis letras... mezcla perfecta entre arrogante y arrogante y medio... resultado: el bloque absoluto de mi cyber vida. Volvi a la rutina universitaria... entre amigos, cervezas, libros, certamenes y ropa formal... y un vacio interno abismante... que con el frio de Concepcion en septiembre se transformaba en mi mas cercano asesino. Entre las canciones lacrimogenas de Ismael Serrano ( que casi me llevaron a la depersion en una suerte de autocompadecimiento silencioso por la incomprension en que me hundia) llega un mail que rezaba algo asi. .. " Como estas? me he acordado mucho de ti... no s epor que nunca mas supe de ti ... como esta tu coneja Pascuala? Saludos Miguel."
Y si aqui alguno me dice que todo es coincidencia... ya no sabria que decirle... el ser humano mas detestable se acordaba de mis minimos detalles... y me rescata de un naufragio...
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...muy raramente se dan. Soy de la opinión de que casi siempre existe un motivo para que las cosas sucedan, incluso las aparentemente más aleatorios o inexplicables.
En cuanto a tu matemático, a veces detrás de alguien arrogante "a primera vista u oído" se esconde una persona entrañable.
Lo que me parece muy, pero que muy mal es que sólo te hayas enamorado una vez; eso es porque dedicas poco tiempo a los ocios del corazón. Debes trabajar más en ello, imponértelo como una tarea, ja, ja. Bromas aparte, el amor no se busca; tiene voluntad propia y aparece sólo cuando él lo desea, sin ser convocado y a menudo cuando menos lo esperamos o menos lo deseamos.
Y coincido plenamente con tu juicio acerca de la música de Ismael Serrano, aunque sea compatriota mío: ¡qué agonía de hombre, ja, ja!
Un saludo, con océano de por medio…
Julio.