Entre ayer y hoy casualmente me he visto inmersa en similares conversaciones con dos "colegas" en las cuales teorizabamos de como valoramos ,en terminos practicos, nuestro trabajo... y en ambas conversaciones me encontraron igual de desprevenida... no se hacerlo... se perfectamente hacer mi trabajo, me sé buena y eficiente, pero me sé cero al izquierda en lo que a numeros se trata... me ruboriza cobrar ! ... y es que para mi es tan natural , simple y me hace tan feliz lo que hago que quizas lo subestime a la hora de que cante Gardel... y lejos de lograr el efecto tranquilizador en el cliente sucede todo lo contrario...despues de darle vueltas al tema vino a mi mente uno de los tantos cuentos de mi abuelo que rezaba asi:
En Imperial, por alla por el año 1940 aproximandamente llego al pueblo un vendedor ambulante, el cual en aquella ocasion paso casa por casa ofreciendo unas medias a un precio modico lo cual le hacia suponer que las venderia rapidamente entre las Imperialinas... craso error... al verlas tan baratas las damas dudaron de su calidad y el desafortunado comerciante tuvo que irse con la cola entre las piernas y toda la mercaderia de regreso. Pasaro algunos meses, y el comerciante regreso a Imperial, con la misma mercaderia , pero ahora al doble del precio. En cuestion de horas no le quedaba un par por vender.
Moraleja?...
P.d: el cuento es de mi abuelo, la foto mia :D



Moraleja: hay que cobrar lo que toca, así hay tanto compromiso por el profesional como por el cliente, además, ganarás en salud